Quizás sea un poquito chancho, así que mantendré el siguiente video en inglés. Es un diálogo imaginario entre la lengua, la mano, la pierna, la cabeza y el totó:
Me re gustó este comercial brasilero del nuevo Peugeot 208 en el que “Los autos locos”, clásico de Hanna-Barbera, cobran vida (¡con Penélope Glamour incluida!):
Para muchos, “The Wire” es la mejor serie de televisión de la historia. A lo largo de cinco temporadas, un grupo de policías y delicuentes van y vienen en una trama en la que se une tráfico de drogas, escuchas ilegales, ladrones de poca monta y malhechores peso pesado.
La historia ideada, escrita y producida por el periodista David Simon se basa en muchos hechos reales e incluso varias personas hacen de sí mismas en papeles menores.
Pero antes, en el 2000, Simon “The Corner”, una miniserie basada en su libro “The Corner: A Year in the Life of an Inner-City Neighborhood”, que para muchos es una suerte de piloto para “The Wire”.
Duró seis capítulos de 20 minutos y se puede ver completa en YouTube en estos dos videos:
Al parecer nada es sagrado y todo se consigue con la plata. La compañía de chocolates Galaxy utilizó imágenes y registros de Audrey Hepburn para crear este comercial, en donde se juntan fragmentos de filme, mapeos 3D de su cara y manos y una doble.
El resultado es rarísimo, una suerte de Android Audrey:
Acá no tengo que dar explicaciones por mi fanatismo por Moleskine, las libretitas más cancheras del mundo.
Pero sí puedo contarles sobre el último comercial que lanzaron, con una chica que pasea por Buenos Aires, San Telmo y el Tigre uniendo anotaciones a mano con las imágenes que toma con su teléfono y sincroniza vía Evernote:
Nada más lindo que regresar a la vigilia, tras un sueño reparador, en tranquilidad y paz. Nada más terrible que te tiren al agua, te hagan sonar sirenas y te lancen trampas para ratones antes de abrir los ojos por la mañana.
Este compilado reune las peores bromas y, aunque suene mal decirlo, es muy muy gracioso:
Me causó mucha gracia este clip: un cantante visita un estudio de tele, se pone meloso y cuando arranca a cantar no se da cuenta que se enganchó el aro de la conductora en la ropa. Terminan los dos abrazados. Las caras de ella son geniales: