Bordando recuerdos

Uno de los problemas de la masificación de las cámaras digitales es que se multiplican casi al infinito imágenes sin sentido, a diferencia de lo que sucedía cuando uno tenía que pensar con muchísimo cuidado qué hacer con las 36 fotos de un rollo. ¿Estamos más relajados sabiendo que todo lo que vemos está en nuestro teléfono o subido a Dropbox?

Frente a esto, la artista Teresa Lim decidió dejar de lado lo digital y empezó a guardar imágenes de sus viajes… bordando. En un proyecto personal que podría ser calificado de descabellado que que me encantó, se toma dos horas en cada sitio que le gusta durante sus vacaciones para bordarlo. Los resultados tienen la misma potencia que los de una cámara de foto pero como mucho más estilo:

“Quería algo más de mis viajes, quería poder tener la chance de regresar a esos lugares cuando quisiera. Cuando termino cada pieza, siento que realmente CONOZCO el lugar, lo que me da una gran satisfacción, algo que una foto no me daría”, explicó Teresa

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