La revolución de los podcasts argentinos

Cada día aparecen más y más podcasts hechos por argentinos. Muchos son realizados por amateurs y entusiastas, pero también hay varios profesionales de la FM que se vuelcan a este formato a pesar de tener sus propios espacios… ¿qué los seduce? Escribí sobre eso en la última edición de Revista Bacanal.

1, 2, 3… grabando

Lejos de haberse agotado, los podcast vuelve a las primeras planas, con programas para todos los oídos.

En tiempos en los que la tecnología hogareña permite la grabación de videos en alta definición y la edición de contenido multimedia en casi cualquier equipo, el formato que crece en la web es, paradójicamente, lo más parecido que hay a la radio AM. Y es que, si bien existen desde hace varios años, los podcasts están en auge en todo el mundo.

Un podcast se puede definir como una grabación de audio realizada por fuera del ámbito profesional, que se sube periódicamente a la web para su descarga gratuita o su escucha vía streaming. Sin el protagonismo de la música, los podcasts suelen ser temáticos –los hay de cómics, series de televisión y películas, pero también sobre literatura y disciplinas más duras e inesperadas, como las neurociencias o la observación de aves- y reflejan la charla de un conductor con uno o varios invitados. El formato está en Internet desde hace al menos una década, si bien en los últimos meses explotó en todo el globo. A los envíos de tecnología clásicos -como “Click”, de la BBC, o “NPR Technology”- comenzaron a aparecer ciclos muchos más específicos, como “The Indoor Kids” de videojuegos; “Hardcore History”, sobre historia contrafáctica y el increíble “99% Invisible”, sobre diseño.

La onda expansiva de este boom llegó hasta estas tierras, con varias figuras de la FM arrancando sus propios proyectos. Es el caso de Sebastián de Caro: “En 2012 arranqué el programa ‘Cómo robar el mundo’ en FM Metro, pero unos meses después fue levantado. En la radio no esperaban eso, querían algo liviano, un segmento de FM con buen ritmo y mucha música para la mañana del sábado. Y nosotros salimos con total irresponsabilidad a proponer un ciclo de programas temáticos hablando de Sherlock Holmes, J. D. Salinger o El Zorro”, le contó a Bacanal. Con una base de fanáticos amplia, pero insuficiente para un medio masivo, De Caro encontró en los podcasts la solución que necesitaba: “Quedé enojado pensando que en los medios grandes no se puede profundizar nada y que la ambición que se tolera es la masividad por la masividad. No se cree en el segmento, en la especificidad. El podcast es la respuesta a eso. Hacemos lo que queremos, sin tanda, y no hay desventajas más allá de que no ganamos plata”.

Otra figura de la radio que se metió en las aguas del podcast es Nicolás Artusi. “Elegí hacer un podcast como un lado B de mis programas de radio, donde todas las formalidades del medio profesional son innecesarias y hasta indeseables. El podcast es como el fisgoneo a una conversación entre amigos, no hay límites de tiempo ni exigencias musicales o comerciales. Pero no es un programa de radio ni creo que deba parecerse. Es un híbrido nuevo, una clase de voyeurismo sonoro que tampoco persigue el afán de interesar a mucha gente”, explicó. Artusi lleva adelante junto a Luciano Banchero “Coffee and TV”, una charla sobre sus obsesiones personales: “Él es un amigo querido con el que nos une un montón de intereses comunes, algunos de los cuales son el café y la televisión. Nos eternizamos en charlas ‘off topic’ pero, como tenemos la deformación profesional de la animación radial, nos dimos cuenta de que esas conversaciones podían ser interesantes para otros que compartan nuestras módicas obsesiones”.

Lo cierto es que Banchero es quizás el podcastero más inquieto y activo de la actualidad. En paralelo a su trabajo como conductor los fines de semana en FM Metro, y oficiando de columnista en varios ciclos de la emisora, su presencia se multiplica en el universo podcast. Además del envío con Artusi, encabeza con Clemente Cancela “Marte Ataca”, conduce “Apesta” con su novia y realiza “Gordo Podcast” con dos amigos. “Elegí los podcasts por dos razones. Por un lado, porque con ir dos veces por semana a la radio no me alcanza. Como por ahora hacer aire en la semana no es una posibilidad, empecé a pensar en alternativas. A otra radio no me voy a ir y las radios online no me gustan, la mayoría no tiene buen criterio de programación ni una propuesta seria. Por otro lado, en el programa que conduzco en Metro se habla de música y se escucha música. Y yo quiero hablar de cine, series, cómics, libros… El podcast me permite hablar de lo que quiera, con quien quiera y la gente lo puede escuchar dónde y cuándo quiera. Nace como un capricho”, explicó.
La libertad de poder manejar los contenidos sin presiones comerciales ni artísticas parece ser la clave del interés que generan los podcasts, incluso para los oyentes, que eligen suscribirse a sus programas favoritos para escuchar en la computadora o el celular. Matías Fernández, un estudiante de la carrera de Letras que actualmente trabaja en una importante editorial internacional, se volvió el experto local en la materia. Desde su cuenta de Twitter, @matiasfernandez, y en su blog www.apuntes.matiasf.com.ar suele recomendar nuevos títulos y herramientas para grabar o escuchar podcasts. “Me atrae la libertad de escuchar en cualquier momento del día, el podcast se ajusta a mis tiempos en lugar de yo tener que ajustarme a los de él, como pasa con la radio. Además, muchos tratan temas muy específicos que no tienen cabida en los medios tradicionales, o no la tienen con la extensión y profundidad que me gusta. ¿Qué programa de tele o radio le haría una entrevista de una hora a un tipógrafo? Ninguno, pero en un podcast dedicado al diseño gráfico no tienen ningún problema. ¿Y una entrevista de dos horas a un escritor como Gay Talese? Nunca jamás tendríamos algo así. A esto se suma que no tienen publicidad o, si la tienen, son mucho más sutiles, no hay tandas quemándome la cabeza para vender un teléfono”, aseguró.

A pesar de esta explosión de títulos, todos coinciden que aún no hay un verdadero boom de los podcasts, aunque podría llegar en cualquier momento. “Todavía no es masivo más allá de los que somos muy activos en redes sociales. Pero hay una tendencia muy fuerte de crecimiento y de interés. Será como Twitter: falta que se metan dos o tres estrellas de la tele en el tema. ¿Te imaginás si a Violetta o a Tinelli se les ocurre tener su podcast? ¡Esto explota!”, concluyó Fernández.

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