Medio siglo de comidas espaciales

¿Vos te quejás de lo que te cocina tu novio cuando volvés de laburar tarde y llorás recordando el morfi de la vieja? Secate las lágrimas, que en el espacio la pasan mucho peor.

Según leo en Dvice, en los primeros tiempos del programa espacial lo principal a la hora de pensar la comida era el poco espacio que había en las naves y vehículos espaciales, por lo que todo debía ser comprimido y tener una capa gelatinosa para evitar que se escaparan miguitas y se metieran en los circuitos. Nadie pensaba en el sabor (la Gemini VII trajo varias de las raciones de vuelta, sin abrir).

En otro momento se utilizaron tubos, con comidas que no tenían olor y eran una suerte de papilla. Tampoco hubo suerte. En Microsiervos cuentan que en un momento pensaron en lanzar astronautas con sobrepeso, para ahorrarse el morfi (además de solucionar otro problemón: ir al baño).

Con los años las cosas cambiaron y la comida fue adaptándose un poco más, con platos más apetecibles y dietas balanceadas que fueron probadas con voluntarios con ganas de pasarla mal. Hoy la comida es más razonables, sin necesidad de comprimirla o deshidratarla.

Dvise armó una linda galería con ejemplos de estos cincuenta años de comidas espaciales:

Comparte este post

Sin Comentarios

Agrega el Tuyo