Guía Intriga para llegar bien a fin de año

En pocos días comienza diciembre, y con él el tramo final del 2007. Un año de alegrías, tristezas y posiblemente algunas sorpresas, pero que a todos nos comienza a pesar en la espalda. Pensando en poder llegar vivo y de buen humor al 31, les dejo un par de consejos que espero les resulten útiles:

  • No creas que el año terminó aún. El calor, las bermudas y los helados palito nos hacen pensar en enero, pero diciembre es el mes más complicado, porque nos agarra con las defensas cansadas. No hay que asustarse de más, pero sí tener encuenta que el último esfuerzo no ha sido dado todavía. Ánimo.
  • Organizá cómo vas a festejar el 24, el 25 y el 31 con tiempo. Si tenés conflicto entre tu familia, tu pareja y tus amigos, armá serenamente la estrategia a la hora de enfrentar a cada parte. Tratá de ser equitativo y pensá que quizás Nochebuena te convenga pasarlo con tu familia (por tradición, motivos religioso) y el 31 empedarte con amigos. Si se reparten entre la casa de tus viejos y la de los de tu objeto de afecto, comunicá con tiempo la decisión y da razones, aunque no sean buenas, pero para que nadie crea que estás siendo caprichoso.
  • Empezá a comprar ya el alcohol y parte del morfi. Las vinerías y supermercados recién van a remarcar precios en diciembre, estos días son ideales para hacer de una buena caja de champagne que irás dosificando a lo largo del mes.
  • Tratá de aprovechar que amanece más temprano y hacé todo lo que puedas a la mañana, dejando a partir de las 19 libre para cervezas con maní o un buen fernet. El sol es el aliado del buen ánimo.
  • Planeá con tiempo las vacaciones. Ir pensando en la playa, la montaña o el descanso ayudan a hacer llevadero estos días. Considerá que hay más mundo que la Costa Atlántica.
  • Cambiá toda tu música por temas alegres y que te remitan a vacaciones pasadas. Sacá del cajón cassettes viejos o cedés que un poco te dan vergüenza y dejate transportar por las canciones.
  • Tené en cuenta que las múltiples reuniones de fin de año (compañeros de laburo, grupo de amigos, gente con la que te juntás a jugar a la pelota) no siempre se corresponden con la cantidad finita de lugares para comer que existen y con un día de 24 horas. El momento para hacer reservas, de cualquier tipo, es ahora.
  • Aguantante la demora y el tedio del tránsito y preferí el colectivo al horno del subte. Siempre hay una opción que nos salva del microclima caribeño bajo tierra. Conviene, además, sentarse sin apoyar la espalda, para evitar que quede una marca de transpiración atrás.
  • Hacé una lista de gente a la que te gustaría hacerle un regalo. No pienses en la plata que tenés, sólo pensá en quién te ayudó, quién te dio una mano, a quien conociste en el 2007 que te copó, quien está siempre ahí. Una vez que tengas esa lista empezá a pensar qué le podrías regalar. Hay muchos detalles tontos por pocas peluchas: una planta, un buen libro de mesa de saldos, una caja de crayones, un CD grabado, un cactus… tratá de pensar un regalo (¡aunque sea un correo!) y que todos los de esa lista reciban algo. Tenés un mes para pensar.

Comparte este post

Sin Comentarios

Agrega el Tuyo