Santos Argentinos

Hoy: Gilda

Nació como Mirian Alejandra Bianchi el 11 de octubre de 1961, en Villa Devoto, Buenos Aires. Estudió para ser Maestra Jardinera y también, el profesorado de Educación Física, pero nunca terminó las carreras. Se casó joven, a los 18 años, con Raúl Magnín con quien tuvo dos hijos, Mariel y Fabrizio.
A los 29 años, separada, Mirian se presenta para un casting donde buscaban una cantante para un grupo musical. Allí conoce a Toti Giménez, compositor y tecladista, quien también seria su pareja. Elige el nombre artístico de Gilda (en árabe, “cantar, brillante”).
Rápidamente conoció la fama con sus discos “De corazón a corazón” (1993), “Corazón herido” (1994) y “Pasito a pasito” (1995), que incluía el hit “No me arrepiento de este amor”. Ese mismo año edita su disco más famoso, “Corazón Valiente”.
El 7 de septiembre de 1996, en plena gira, un camión embistióo de lleno al micro donde viajaba, en el kilómetro 129 de la ruta 12, Entre Ríos. En el accidente mueren Gilda, su madre, su hija Mariel y tres de sus músicos de la banda.
Pronto se multiplicaron los testimonios de milagros que se adjudicaron a Gilda. Estos milagros abarcaban todo el arco posible: desde los sencillos y personales hasta otros de gran envergadura como curaciones desahuciadas por los médicos.
Hoy, en la finca donde se produjo el accidente, se erige un templo a la cantante. Lejos de la calma propia de los lugares sagrados, en el Santuario de Gilda se pueden escuchar continuamente su música. El ‘santuario’ es un pequeño recinto con forma de capilla. Las paredes exteriores están cubiertas de pequeñas placas de agradecimiento a la cantante y su interior es un espacio de ofrenda y devoción a la cantante fallecida. En la parte central, y a modo de sencillo altar, se encuentran numerosas fotos de la cantante, siempre adornadas por flores frescas, algunas imágenes de santos y ángeles, y recortes de periódico que recuerdan la vida profesional y personal de Gilda. Además de estas imágenes, todos los rincones del pequeño recinto están atestados de objetos cotidianos: vestidos de boda, prótesis ortopédicas, matrículas de coches, muñecos de peluche, banderas de equipos de fútbol y todo tipo de objetos personales con los que los devotos de Gilda pretenden devolverle a la cantante los favores concedidos.
En la finca que alberga el santuario se encuentra aun el autobús en que Gilda encontró la muerte. El vehículo calcinado es un pequeño museo de exvotos de agradecimiento a la cantante.

Comparte este post

Sin Comentarios

Agrega el Tuyo