Santos Argentinos

Hoy: La Difunta Correa.

María Antonia Deolinda Correa era la esposa de un soldado reclutado, a la fuerza, para las montoneras de Facundo Quiroga. Desesperada porque su esposo iba enfermo, tomó a su hijo y siguió las huellas de la montonera. Luego de mucho caminar, al borde de sus fuerzas, sedienta y agotada, se dejó caer en la cima de un pequeño cerro. Unos arrieros que pasaron luego por la zona, al ver animales de carroña que revoloteaban se acercaron al cerro y encontraron a la madre muerta y al niño aún con vida, amamantándose de sus pechos. Recogieron al niño, y dieron sepultura a la madre en las proximidades del Cementerio Vallecito, en la cuesta de la sierra Pie de Palo.
De boca en boca creció la historia del martirio, muerte, y poder de aquella mujer capaz de prolongar la vida más allá de la muerte. Actualmente existe un gigantesco santuario dedicado a la Difunta, donde la gente, en especial los viajeros, que dejan repuestos de vehículos , coronas, flores de papel, vestidos de novia, patentes y un sinfín de objetos. El más común es una botella de agua, para aliviar la sed de la Difunta. Botellas similares se pueden ver al costado de casi todas las rutas argentinas.
Más info acerca de la Difunta Correa aquí & aquí. El googlemaps del santuario de la Difunta, donde supuestamente fue sepultada, puede consultarse acá.

Comparte este post

Sin Comentarios

Agrega el Tuyo